

La artista, acompañada por una completa y también unipersonal percusión, repasó canciones propias con pequeños homenajes del cancionero cubano, involucrando por momentos al público que se acercó en buen número para disfrutar del evento y también colaborar con El Faro, ya que con el auspicio de Atilra, lo recaudado era a beneficio de dicha entidad intermedia de nuestra ciudad.
Sin lugar a dudas que quienes asistieron a la noche de Amigos del Arte, se encontraron con una grata sorpresa, de esta referente de la renovada trova cubana. Sones y movimientos destilaban Cuba, haciendo que la isla y su cultura se apersonara y tomara el ámbito haciendo de las penumbras su aliada.

