Lamentablemente, el inicio del año no ha dejado buenas noticias en la región, puesto que otra vez, la Ruta Nacional Nº 34 ha sido el escenario en el cual se registró un accidente de tránsito con consecuencias fatales. El mismo ocurrió en el kilómetro 264,5 y fue única parte un automóvil Renault Clío color azul, patente HLK 895.
En este vehículo se trasladaban seis personas, dos de ellas mayores de edad y cuatro menores, hijos de la pareja. Por situaciones que aún ayer por la tarde no habían podido ser establecidas con precisión, el rodado perdió el control, abandonando la calzada y dando un tumbo. Esto produjo que los ocupantes del mismo sufrieran lesiones de diversa consideración, uno de ellos -Víctor-, de cuatro años de edad, con un desenlace fatal.
De acuerdo a los datos que pudieron ser recabados en la sede local de la Policía, Martín Sanabria, de 26 años de edad, era quien conducía, acompañado de Katy Cruz Franco, Boliviana de 28 años y de cuatro menores de 1, 2, 4 y 6 años de edad respectivamente, oriundos de Puerto Deseado, Santa Cruz.
La pronta intervención de los Bomberos Voluntarios, agentes de la Policía local, servicios de emergencias privados (Emerger y Clínica 10 de Setiembre), hicieron que se pudieran trasladar a los involucrados rápidamente a nuestra ciudad, quedando internada Katy Franco en la clínica del gremio de los lecheros. Las consultas realizadas en horas de la tarde, daban cuenta de tareas continuas por parte de los profesionales para lograr estabilizarla y poder así ser optimistas sobre su estado de salud.
Por otra parte, Sanabria y el menor de seis años de edad, fueron trasladados con premura hacia la ciudad de Rafaela, informándose luego extraoficialmente que ya estaban camino hacia la capital provincial como consecuencia de las lesiones sufridas. En tanto, los otros dos menores, de uno y dos años, se encontraban con cuadros de salud estables y fuera de peligro.
Así, el 2009 se abre con una trágica noticia, siendo imperioso remitir a la distancia las condolencias del caso así como también las felicitaciones a quienes rápidamente actuaron, algunos no perteneciendo a ninguna fuerza sino siendo simples vecinos voluntarios.

