Con más de 400 inscriptos como voluntarios, comenzó a funcionar el grupo «Pades por la vida», respaldando y acompañando a los inspectores de tránsito en los controles de alcoholemia que se vienen realizando de forma periódica.
Tras recibir una capacitación inicial, los coordinadores del grupo de trabajo conformaron las tareas y presencias para que sean rotativas las presencias de los voluntarios, trabajando en conjunto con los agentes de tránsito del municipio.
La importante participación de padres, lograda a partir de la difusión de una serie de encuestas en los establecimientos educativos, fue muy importante. Las autoridades del Gobierno local se mostraron más que satisfechas por este compromiso. «el objetivo es disminuir las posibilidades de accidentes de tránsito en el casco urbano causados por conductores alcoholizados», dijo Héctor Madoery.

