La tragedia de Superga

A lo largo de la historia se han producido accidentes que dieron como resultado verdaderas catástrofes.

El caso que estoy abordando es uno de ellos y está relacionado con el deporte y aeronaves.

La tragedia de “Superga” ocurrió el 4 de mayo de 1949, a las 17:05 hora local, y fue protagonizada por el avión que conducía al equipo del Turín Football Club, el que impactó contra un muro de contención en la parte posterior de la Basílica de Superga, en la colina de Torino (Italia). Transportaba treinta y una personas, entre los que se encontraban dieciocho jugadores, directivos de la institución, periodistas, cuerpo técnico y tripulación.

Se informó luego que la principal causa de la catástrofe lo constituyó la baja visibilidad ocasionada por la niebla y la desorientación del piloto causada por desperfectos técnicos de un altímetro. Solamente quedó intacta la cola del avión.

No hubo sobrevivientes. Como dato anecdótico digamos que el jugador Sauro Toma, defensor del equipo que no había viajado por causa de una lesión, salvó milagrosamente su vida. Falleció a los 92 años.

Ese día las condiciones climáticas eran pésimas: nubes bajas, chaparrones, fuertes ráfagas de viento del suroeste y muy poca visibilidad.

La máquina era un Fiat G212 de Avio Linee Italiane.

El avión había partido de Lisboa (Portugal) y se dirigía a la ciudad de Torino. En la capital lusitana la formación sostuvo un encuentro con el Benfica, en homenaje de despedida al jugador Xico Ferreira.

Formación del Turin Football Club accidentada en Superga, Torino (Foto: Internet).

La Basílica de Superga, lugar en donde ocurrió este lamentable accidente, está ubicada en las cercanías de Torino y se encuentra a 14 minutos en autobús del centro de dicha ciudad.

El estupor que causó el siniestro fue, como es de imaginar, enorme, ya que además de la parte humana, “il Toro” era un equipo de mucho prestigio y popularidad, acaso el mejor cuadro del mundo de ese entonces. Entre 1943 y 1949 ganó cinco ligas domésticas consecutivas. Además, la escuadra mencionada era base de la selección italiana.

Acompañaron al cortejo fúnebre medio millón de personas. Fue realmente algo conmovedor. En lo que restaba del campeonato (4 fechas), los equipos que integraban la liga de futbol italiana lo jugaron con juveniles. El Torino ganó también el torneo de 1949.

Con motivo de este luctuoso acontecimiento el club River Plate de Argentina se ofreció, por medio de su presidente Antonio Vespucio Liberti, disputar un partido amistoso que posibilitara recaudar fondos a beneficio de las víctimas. El encuentro se jugó a los pocos días de la tragedia, el 26 de mayo, y alistó grandes figuras. El equipo millonario formó con Amadeo Carrizo, Ricardo Vaghi, Lidoro Soria; Norberto Yácono, Néstor Rossi, José Ramos; Ángel De Cicco, Roberto Col, Alfredo Di Stéfano, Ángel Labruna y Félix Loustau.

Los jugadores de River que viajaron a Turín dejaron claro que no pretendían cobrar emolumento alguno y así lo hicieron. La recaudación del amistoso (28 millones de liras, con más de 50 mil espectadores) fue destinada a las familias de las víctimas.

En el viaje de ida la escuadra argentina visitó el Vaticano para saludar al Papa Pío XII. Al llegar a Torino depositaron sendas ofrendas florales en el cementerio de esa ciudad y en la colina de Superga, en el lugar de la tragedia.

El partido terminó 2 a 2 siendo Labruna y Di Stéfano los goleadores de River.

A raíz de este gesto, el que fue muy valorado, nació una gran amistad entre ambas instituciones. La formación argentina durante la disputa del partido fue ovacionada en reiteradas oportunidades. A su vez acordaron (amistoso del 29/06/1951) que en lo sucesivo cada uno utilice como alternativas la casaca del otro.

En 1950 se realizó el campeonato mundial de fútbol en Brasil. El impacto producido en los jugadores de la selección italiana por este siniestro hizo mella: se negaron a viajar en avión, lo hicieron en barco.

Las secuelas de esta tragedia fueron tremendas.

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