
Si bien es cierto que todo lo que comienza, alguna vez, termina, no quedan dudas de que Libertad, pierde una pieza de suma importancia en su andamiaje futbolístico.
Pierde, al tipo de la garra, la predisposición, la entrega, el sacrificio, pierde a uno de los de mayores y mejores asistencias desde los partidos jugados, básicamente. Para mi gusto pierde a uno de los mejores marcadores de la categoría, de esos “marcadores de punta”, que ya no vienen más, casi una especie en extinción.
Pero, más allá de todo eso, de todo lo que tiene que ver con lo deportivo, Libertad, pierde (por lo menos desde mi opinión personal), un gran tipo, un tipo respetuoso, cordial, un tipo que nunca dejó que el profesionalismo le confunda la cabeza, un tipo que siempre mantuvo la misma humildad que un día trajo a Sunchales cuando llegó de Humboldt.
Ha sido un gusto enorme haberte tratado desde lo personal y lo profesional, que te vaya realmente bárbaro, lo tenés sin dudas merecido, gracias por toda tu hombría de bien y no tengas dudas de que «…se te va a extrañar».

