Duele mucho pensar en la ausencia de quienes han partido, arrebatados por hierros retorcidos, tras un accidente que con certeza pudo haberse evitado. Duele aún más cada recuerdo de aquellos que pudieron ser, de no haber sido por una maniobra, un descuido, un pozo, un… algo que podría estar mejor o directamente no estar si se hicieran las cosas como corresponde.
Pero los sunchalenses somos así, qué le vamos a hacer. No nos preocupa en absoluto el poner en juego nuestras vidas cada vez que subimos «a la 34» (la cabeza, en los sueños). En el extremo opuesto estamos de sentir algún sentimiento de encono o similar hacia nuestros representantes políticos legislativos, provinciales y nacionales, quienes lejos de comprometerse, generan normas para beneficiar a otros santafesinos con mejores rutas.
En los meses previos, Santa Fe pareció tener su propio programa «Rutas Para Todos y Todas». Así se anunciaron autovías y autopistas para el sur provincial, para San Justo y… no, nada más. De «la 34» ni noticias.
Pero no todo es culpa de ellos. Allá cuando el Cabildo Abierto, la ciudad más importante del Departamento, Rafaela (Gobierno y legisladores) hizo su propia movida el mismo día y hora con una reunión en el sur provincial, por lo que seguramente no se enteraron de las estadísticas y reclamos. Claro que allí los sunchalenses tampoco dijeron presente en forma masiva, aunque más no fuera para acompañar a quienes decidieron «poner la cara» y saltar de lo virtual a lo real.
Lejos de deshauciarse, los organizadores insistieron días atrás en volver a reunir desacuerdos locales para armar un gran colectivo que presione. Pero por estos lares, volvimos a decir que estamos bien, que no necesitamos ni mejoras ni autovía ni nada parecido. Mientras hubo comunidades mucho más pequeñas con concurrencias harto mayores, también dejaron mensajes pintados en la Ruta, acá fue más bien un acto de magia: nada por aquí, nada por allá.
Entonces, señores, que quede claro: no nos vengan con proyectos de autovía, de mejoras en la ruta, de mayor seguridad ni nada de eso. El compromiso ciudadano sunchalense deja en claro que optamos por darles más prioridad a los demás (¿será el espíritu cooperativista?) y si alguien escucha una queja, seguramente es de quien no usa «la 34».

