
Para muchos, parecerá que fue hace mucho que este sector de la ciudad se encontraba totalmente alejado, con particularidades en cuanto a las características, propias de un espacio que se había pensado para el descanso.
La Ordenanza N° 409 del año 1983, así lo refleja, a partir de un pedido formulado por los propios vecinos allí residentes para separarse del barrio Colón y conformar su propio espacio, toda vez que, en el Considerando se explica que «la importante población radicada en dicho sector no tiene relación de vecindad con las Comisiones Vecinales establecidas por la Ordenanza 180/78«.
No obstante, el rápido crecimiento de la ciudad hizo que aquellas fincas rápidamente estuvieran integradas al ejido urbano y así, las calles sin cordones pasaron a ser unas más de las transitadas por nuestros vecinos.
El Villa del Parque pasó a ser un barrio más y hoy, se muestra como cara del acceso principal de la ciudad, ofreciendo a los visitantes la bienvenida. Sus numerosos espacios verdes siguen siendo elegidos para el disfrute familiar de los fines de semana.

