
Todo comenzó con la construcción de la pista y el escenario en el predio cedido en 1974, documentado a través de la Ordenanza Nº 54. Se pusieron en marcha así las reuniones bailables con grabaciones para recaudar fondos y seguir progresando. Las mismas dejaron una gran huella en la memoria colectiva a partir de exitosos encuentros allí organizados con los «Bailables del Barrio Sur».
No obstante, todo había comenzado años antes cuando, en 1971, un grupo de vecinos del lugar comenzaron a reunirse para crear un espacio físico que sirviera de punto de reunión para los vecinos y que a la vez, ofrecieran alternativas de esparcimiento y reuniones sociales que pudieran organizarse en el sector.
De esta manera, se pudo formar una Comisión Provisoria, el puntapié inicial para luego ir reuniendo aquellos ítems exigidos en el Estatuto Comunal para lograr el pleno funcionamiento, algo que se pudo concretar el 3 de noviembre de ese mismo año. Luego llegaría, tal como testimonia la normativa antes citada, la cesión de esta fracción de terreno, mediante la cual comenzaron a construir el sueño de la Vecinal, con las consecuentes etapas de afianzamiento y crecimiento con la pista, los salones y diferentes dependencias.


