Argentino B: Qué mal te veo Unión

En un partido, donde el dueño de casa, tenía la necesidad casi imperiosa de ganar para seguir ilusionado con la clasificación, perdió 2 a 1 ante Sanjustino de San Justo, le expulsaron a Maximiliano Sola y por momentos dejó una pobre imagen futbolística.

Vestuario es silencio, dirigentes que preocupados caminaban rápido buscando una explicación y jugadores que salían con la cabeza gacha, era la imagen que dejaba el tiempo después de las duchas por el lado del equipo de Tosetto, mientras que en el otro recinto, la cumbia sonaba fuerte y el grito era alocado, por parte de un grupo que festejaba lo que merecidamente había logrado.

Voluntarioso, atrevido, criterioso y ordenado, el visitante, desde el minuto inicial demostró que llegaba a Sunchales a buscar algo más que un punto, donde depositaba cuatro jugadores en el fondo, con proyección lateral, Flores y Andermaten recuperaban en el medio y se “la soltaban”, para que Villalba, el estratega del equipo, el socio de todos, arme juego desde el medio hacia adelante.

En la primera etapa, Unión, decididamente no jugó bien, porque estuvo totalmente descompensado en el medio, por falta de recuperación, donde el apresuramiento y falta de claridad a la hora de administrar el balón, le hacían cometer errores permanentemente, sin poder mostrar volumen de juego, básicamente sin juego colectivo.

La primera etapa se cerró con Sanjustino más ambicioso e insistente, creando las aproximaciones más claras de gol ante un rival que fue muy reiterativo en pelotazos frontales y que lo más claro a la hora de buscar el arco de enfrente lo expresó con remates de media distancia. A todo esto, con el agravante de la perdida por expulsión de Maximiliano Sola a 3’ del final.

En el arranque del complemento, en solo 3’, Fernando Flores, uno de los volantes recuperativos, sorprende a todos, inclusive al propio Alderete y desde casi 25 metros mete un remate “alto y colgado” que cae detrás del arquero de Unión para poner el partido 1 a 0 y por ese entonces premiar el buen trabajo de la primera etapa.

Pero, Cuder, quien tendría un buen segundo tiempo, cinco minutos más tarde, empata el partido de tiro libre con un verdadero golazo, para que su equipo insinúe desde lo anímico una levantada, como para ir a buscar con convicción el tan ansiado triunfo.

Después del gol, el partido se hizo abierto, con un trámite de ida y vuelta, donde Unión, mostró su mejor versión de la tarde, porque a la hora de atacar, Jurado que había ingresado por Tarasco, ocupaba el lateral izquierdo en línea de volantes, Cuder tomaba mayor protagonismo jugando más suelto y como enlace, mientras que Escott corriendo en diagonal, estuvo cerca del empate.

A todo esto el conjunto de Eduardo Magnin no se desesperaba ni se desordenaba, era paciente “como buen pescador”, y cuando lograba hacerse del balón, usaba como punto de referencia a Villalba, se hacía de los espacios y lograba tener sumamente preocupado a un Alderete que siempre respondió de muy buena manera.

Todo parecía indicar que un empate, que de poco le serviría a Unión, sellaría el resultado final, pero… cuando se jugaban 40’, “un gordito”, que trabaja en la municipalidad, de 32 años de edad, un jugador distinto, agarra la pelota en la salida del círculo central, enfila para el arco, corre más de 25 metros y cuando Alderete sale desesperado “se la suelta por debajo del cuerpo” para marcar un verdadero golazo.

Más allá de que ese gol marcaría la lastimosa derrota de Unión, el mismo -hablo del gol-, deja demostrada la expresión de que todavía quedan algunos jugadores talentosos como este “tal” Villalba, echado por tierra esa impiadosa mentira que dice que en el fútbol de hoy “no se puede jugar más con enganche”… mentira, no se juega más con enganche porque se terminaron, o los sistemas tácticos aburridos y mezquinos terminaron con ese tipo de jugadores como Villalba y hoy, quienes no lo tienen o no lo quieren tener pagan caro tributo por no poder generar volumen claro de juego, entonces la gente se aburre y… no va más a las canchas.

La derrota de Unión ya es historia, la cual lo deja a 7 puntos de la zona directa de clasificación y a la misma cantidad de puntos de la zona directa del descenso, merodeando en la mitad de la Tabla de Posiciones, lugar de donde nunca pudo salir en gran parte de la temporada.

Ahora pensando más en no bajar que en subir, pero por sobre todas las cosas pensando en poder mejorar su funcionamiento futbolístico, juega el próximo jueves, nuevamente en su casa, ante La Emilia de San Nicolás.

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