
En las primeras horas de la mañana, ya el cielo estaba amenazante. Pasaron unas pocas horas para que sobre la ciudad se abatiera una importante lluvia que ya lleva acumulados 64.5 milímetros en lo que va del día. Esto ha hecho que, al registrarse en el transcurso de poco más de una hora, las situaciones prácticamente se desbordaran.
Así, desde todos los barrios de la ciudad se comenzaron a escuchar quejas hacia el municipio principalmente por reclamos de agua que no corría, alcantarillas obstruidas y vehículos que circulaban a altas velocidades, haciendo que se levantara un oleaje que se metía en los domicilios.
El Jardín San Carlos del barrio Moreno, debió suspender las clases a la hora 11.30 por el agua que se había hecho presente en su interior.
Por otra parte, hubo vecinos que decidieron colocar sogas cruzando las calles para que los automóviles no circularan y así no se registrara ingreso a los domicilios.


