Emplazado en un sector cedido por la escuelita de Fútbol del barrio 9 de Julio, construido a partir de aportes del Gobierno Nacional y dotado de importantes comodidades, es el segundo Jardín Maternal del Municipio. Como cada espacio de estas características, cumple una destacada labor en la formación y acompañamiento de decenas de pequeños que diariamente asisten.
A su vez, en la denominación evoca la figura de una destacada sunchalense que ofreció años de su vida a la labor docente, tal como la recordó Chela de Lamberti aquel 6 de abril de 2014 cuando falleció:
«El 6 de abril, ha partido Berta Giacosa, maestra inspiradora de muchas otras docentes que trabajaron a su lado. Eficiente y preocupada constantemente por su superación académica, impulsó con el mismo espíritu la capacitación de sus maestros. Formada en la ciudad de Rafaela, trabajó en la emblemática Escuela Normal N° 4 «Domingo de Oro» de esa ciudad. Fue profesora de religión y al producirse la fractura de la Iglesia con el Estado, durante el segundo gobierno de Perón, se ubicó como maestra de grado en un pueblo cercano a Sunchales, para arribar luego a la Escuela N° 379 «F. Ameghino» y ascender allí a los cargos directivos, siempre por derecho de concurso, hasta llegar a la Supervisión Seccional. Ejerció también el Profesorado de francés y trabajó en el Colegio Nacional, hoy Escuela N° 445 «Carlos Steigleder».
Proyectada hacia el ámbito provincial, amplió su visión y bregó por la conquista de cargos para los establecimientos de su circuito. Obra de esa gestión en Sunchales son las Escuelas N° 1212 y 1213, las que nacieron juntas en el expediente, aunque la segunda debió esperar para aparecer en el Barrio 9 de Julio. También fue su misión la novedad del primer Jardín Nucleado en la ciudad. Y tantas otras creaciones de puestos para satisfacer las necesidades que se presentaban por el crecimiento de la matrícula escolar.
Ante estos logros, conociendo su espíritu tesonero e incansable, quienes gozábamos de su confianza solíamos decirle risueñamente que en el Ministerio le otorgaban lo que ella solicitaba «con tal de que se volviera a Sunchales y dejara de insistir». Por supuesto, valorábamos lo que ella era capaz de conseguir, conocedora del progreso de esta comunidad y cómo las escuelas evolucionaban mostrando un constante desarrollo que implicaba también satisfacer nuevas necesidades.


