Con escaso movimiento vehicular en el ejido urbano y casi nula circulación de camiones en las rutas que rodean nuestra ciudad, el paro general convocado para el día de hoy comenzó a sentirse desde temprano.
El contraste respecto de la cantidad de camiones que habitualmente recorren la Ruta Nacional N° 34 era impactante para quienes circulaban por la misma, notándose en dicho punto la adhesión a la medida de fuerza. Solamente se advertía temprano el paso de algunos vehículos particulares.
La falta de personal movilizándose hacia sus trabajos se notó también en calle San Juan, arteria que comunica con el Area de Promoción Industrial, en donde el panorama se especulaba con que sería de inactividad general.
Finalmente, el centro de la ciudad se esperaba que muestre una merma en la circulación de vehículos y personas, aunque buena parte de los comercios había definido abrir sus puertas, fundamentalmente aquellos que son atendidos por sus propios dueños, haciendo que aquí el acatamiento fuera dispar. Un indicador se da en la disponibilidad de numerosos espacios para el estacionamiento, aún cuando hoy no se cobraría la tarifa por plegarse los operarios a la medida nacional.
Esto se reflejaba en las posturas manifestadas por parte del Centro Comercial, rechazando la medida, o del Centro de Empleados de Comercio, respaldándola a través de declaraciones de sus máximos dirigentes formuladas en los días previos en contactos telefónicos con esta emisora.
Las entidades bancarias prestan servicios generales aunque no se pueden pagar impuestos ni servicios ya que dependen de un sistema informático que no se encuentra disponible. No obstante, tanto las sucursales locales del Macro como el Nación, mantenían sus puertas abiertas al igual que las mutuales locales y regionales.
La actividad pública local, fundamentalmente el ámbito municipal, desde varios días antes anunció que se plegaba a la convocatoria, junto a los servicios provinciales.

