El escenario es bastante complejo para el Deportivo Libertad, que tiene un desafío complejo por superar si pretende acceder a la Final. Enumerando algunas complicaciones, se pueden señalar las bajas de tres de sus máximos goleadores: Matías Zbrun (lesión), Gabriel Gudiño y Carlos Sánchez (suspendidos); además el conjunto local ganó en el «Plácido Tita» por lo que habrá que marcar por lo menos dos goles más que el rival y otro dato no menor es un estadio con más de 30 mil personas alentando a los tucumanos.
Sin embargo, aún con todo esto en contra, siempre se mantiene un rayo de esperanza. El de los dirigidos por Danilo Tosello es sustentado en el gran rendimiento que ha tenido el equipo en cada compromiso de visitante en estas fases eliminatorias.
El 4-3 conseguido en Neuquén, junto al 6-3 de Mar del Plata, conforman la base en la cual se afirma el sueño aurinegro. Además, en la tarde del miércoles, si bien con otros intérpretes, Libertad maniató en varios tramo del partido a su rival, dejando en claro que no hay una gran diferencia entre ambos.
La ecuación es clara para el aurinegro, que también incluiría una modificación de esquema para salir esta tarde a la cancha: debe convertir primero. Marcando un gol, dejaría todo en parda y podría volcar a su favor la presión de los miles de hinchas «Santos» que podrían incomodar al elenco dirigido por Diego Cagna.
Es entendible que, luego de aquellas eliminatorias mencionadas, muchos quisieran viajar hoy a Tucumán con el respaldo de un resultado a favor. No obstante, el desafío a encarar contiene en si mismo la motivación necesaria para que los jugadores desplieguen lo mejor de sí mismos.

