
(Por: Prensa escuela) – Una vez más, movidos por el orgullo de todos sus protagonistas, la escuela N° 1212 abrió sus puertas a la comunidad para reflejar a través de distintos stands todo un año de intercambios, experiencias y aprendizajes frutos de actividades compartidas desde las distintas áreas, en el aula y en otros espacios de aprendizaje, fortaleciendo los talentos y las inteligencias de todos los alumnos de la Institución.

Ari Paluch, en su libro “El combustible espiritual” explica que todos venimos a este mundo con una misión, con un propósito: no para hacer cosas extraordinarias, basta hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien. Todos tenemos un talento y siempre hay alguien que necesita de él. Hoy la escuela N° 1212 busca alternativas para brindar a sus alumnos las herramientas para que se puedan desenvolver cuando adultos, pero sobre todo, para que sean felices.


