
Con suma algarabía a fines de Julio se dejó inaugurada la acequia de calle Montalbetti, la cual corre paralela al extremo Este del predio del club Atlético Unión. Con luces y una construcción prolija, fue bienvenida por algunos vecinos y cuestionada por otros que desde hace tiempo reclamaban algo similar -acaso no tan ostentoso- en la otra vereda.
Ocurre que en la parte Este de calle Montalbetti hay decenas de viviendas cuyos habitantes deben sortear la cuneta para salir de sus domicilios, mientras que la obra se ejecutó sobre la margen Oeste, donde está el club Unión.
Lo cierto es que más allá de la pintura, luces, ladrillos y los demás elementos utilizados en esta construcción, la misma duró tan solo unos cuatro meses ya que la primera lluvia de importancia que se abatió sobre la ciudad se la llevó como un recuerdo.
El viento y las precipitaciones registradas hicieron que una de las paredes que tiene esta acequia se desmoronaran en unos veinte metros, sin que pudiera resistir el embate de este fenómeno que no ha sido uno de los más fuertes que se abatieron sobre la ciudad.
Evidentemente, algo estuvo mal calculado en su ejecución. Los vecinos, ahora se preguntan si se reconstruirá y quién correrá con los gastos ya que ellos aún siguen con sus alcantarillas de tierra.


