Edith se comunicó telefónicamente con «El Mismo Idioma» y con mucho dolor comentó que «volvieron a robar el kiosco de mi hija». El hecho, en perjuicio de este kiosco ubicado en calle Italia, a pocos metros de la Seccional de Policía, se produce por segunda vez en un mes aproximadamente.
«La otra vez fue la vidriera, ahora rompieron la puerta y volvieron a llevarse de todo», comentó visiblemente nerviosa, agregando que «la Policía no hace nada».
«¿Qué podemos hacer nosotros?», preguntó sin encontrar una respuesta. También contó que estaban analizando el trasladarse a avenida Independencia para intentar buscar una mejora en cuanto a las ventas.
«Se llevaron las bebidas y los sandwiches, no tocaron masitas ni otros productos… los seleccionaron», agregó.
Hace un mes se había producido el primero de los robos. En dicha ocasión, Edith comentó que ella había decidido volver a invertir dinero en la adquisición de elementos para reponer lo robado y poder continuar con el emprendimiento. Ahora, a poco tiempo de aquella situación, vuelve a suceder lo mismo en donde no solamente se debe pensar en la mercadería sino también en la reposición del costoso vidrio roto.
«Lo más indignante para nosotros es que la Policía trabaja con tanta tranquilidad… vienen, miran, sacan fotos… no vemos que busquen a los sospechosos. Nosotros creemos que ellos saben quiénes son», agregó.

